Addi, la fintech colombiana de compra ahora y paga después (BNPL), levantó US$86 millones en una Serie D liderada por Citius y BTG Pactual, según reportó LatamList. Para el comercio latinoamericano el dato importa: el capital vuelve a fluir hacia los medios de pago que suben la conversión en el checkout.
La ronda tiene una particularidad que la distingue del resto de los anuncios de financiamiento del semestre: es la primera apuesta de growth de BTG Pactual fuera de Brasil, de acuerdo con LatamList. Participaron además GIC, el fondo soberano de Singapur, y Monashees. Que un banco de inversión brasileño y un fondo soberano asiático coincidan en una fintech colombiana dice bastante sobre dónde ven crecimiento en la región.
Los números de Addi: escala real, no promesa
Fundada en 2018, Addi llega a esta Serie D con métricas de operación y no solo con narrativa: 5,5 millones de clientes, 76.000 comercios aliados y 75.000 puntos de venta repartidos en 1.034 municipios de Colombia, según los datos publicados por LatamList.
Hay un segundo hito menos vistoso pero probablemente más importante que la ronda misma: la Superintendencia Financiera autorizó a Addi para operar como entidad regulada y captar depósitos. Un BNPL que puede fondearse con depósitos cambia de categoría, porque reduce su dependencia de deuda cara para financiar el crédito que da en cada checkout.
El destino declarado de los fondos es acelerar la adquisición de clientes e invertir en tecnología e inteligencia artificial.
Una ronda que, según su CEO, no buscaban
El CEO Santiago Suárez afirmó a LatamList que era una ronda que no necesitaban, y que la levantaron porque Citius los buscó. Es el tipo de declaración que conviene leer con una ceja arriba: ningún fundador describe su ronda como desesperada. Pero el contexto le da algo de sustento, porque una empresa recién autorizada a captar depósitos tiene, en efecto, una fuente de fondeo alternativa al venture capital.
¿La señal de fondo? El BNPL latinoamericano dejó de ser un experimento subsidiado por capital de riesgo y empieza a parecerse a banca regulada con mejor experiencia de usuario. Eso es coherente con lo que trazamos en nuestras tendencias de marketing digital 2026: la pelea por la conversión ya no se juega solo en el anuncio, se juega en el medio de pago.
Mi lectura para el ecosistema: esta ronda beneficia a los comercios medianos de la región, que ganan un proveedor de financiamiento al consumo más sólido y regulado. Y presiona a los BNPL que siguen operando sin licencia y sin camino claro al fondeo barato: competir contra una entidad que capta depósitos, con GIC y BTG Pactual en la mesa, es otra liga. Para Chile en particular, donde el checkout financiado ya es parte del estándar del ecommerce, el precedente regulatorio colombiano es el dato a seguir.
Qué mirar si vendes online en Chile o Latinoamérica
- Tu tasa de abandono de checkout. Antes de sumar cualquier opción de pago en cuotas, mide cuánta venta pierdes hoy en el paso de pago. Sin esa línea base no vas a poder evaluar al proveedor.
- La letra chica del BNPL que ya usas o evalúas. Comisión por transacción, quién asume el riesgo de no pago y si el proveedor está regulado. El caso Addi muestra que la licencia empieza a separar a los jugadores serios.
- La expansión de Addi como indicador. Con caja fresca para adquisición de clientes, sus movimientos fuera de Colombia van a marcar el ritmo competitivo del BNPL regional. Si opera en tu mercado, cotízalo contra tu proveedor actual.
El financiamiento al consumo en el checkout se está consolidando en pocas manos con respaldo grande. Para las marcas, eso significa proveedores más estables y también menos margen para negociar comisiones. Conviene sentarse a la mesa antes de que la consolidación termine.



